No me gustaba cómo quedaba mi cuarto, me agobiaba un poco, así que le he dado un lavado de cara. El armario allí y la mesa acá, y parece otro; un poco más limpio y monacal, y, por encima de todo, con la caja de cervezas menos a mano. Espero que me ayude a concentrarme un poco más en el proyecto, que llevo varios días disperso, sin dar un palo al agua...
Por lo demás, doy la bienvenida a marzo con muchas ganas porque este viernes tenemos fiesta hippy en casa (estáis todos invitados ;)) y a mitad de mes me visitarán Pérez, Inés y Lorena (¿alguno más?). Eso sí, significa trabajar el doble en el proyecto ahora, que luego se va acumulando y me veo con el agua al cuello.
A ponerme el hábito de monje y trabajar. See you soon.
martes, 3 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)